Amarga espera
Entre la luz del foco y la consulta,
mi voz apenas tiembla en la pregunta.
El médico pronuncia voz serena,
y deja en el silencio oscura pena.
“Hay algo nuevo, debemos mirar”,
y empiezo sin remedio a naufragar.
Se abre un corredor de días sombríos,
un túnel sin descanso ni desvíos.
La espera es un latido detenido,
un péndulo clavado en lo temido.
No sé si es sombra leve y pasajera,
o filo gris que todo lo lacera.
Me quedo en el hospital, vencido,
bajo un neón constante y encendido.
Mi esposa finge calma entre sus manos,
mas tiemblan, como tiemblan los humanos.
Mi hija, con los ojos anegados,
pregunta sin decir lo ya pensado.
Y duele más su llanto contenido,
que el mal aún incierto y no vencido.
Me hiere ver su fe desmoronarse,
su frágil esperanza quebrantarse.
Quisiera ser muralla frente al viento,
y soy apenas carne y desaliento.
La noche es una sala interminable,
donde el reloj martilla implacable.
Imagino dictámenes severos,
quirófanos y fríos venideros.
Hasta que llegue al fin la voz certera,
que dicte si es tiniebla o primavera.
JBG 2026

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Alfonso González Pintado (jueves, 06 noviembre 2025 07:49)
Me parece una introducción extraordinaria, de la página, digna de ser utilizada y visitada.
Algo te enviaré Julio.
JBG (jueves, 06 noviembre 2025 10:22)
Gracias Alfonso