El Temor Velado
La salud incierta en hilo se sostiene,
el bienestar se esfuma, sombra breve.
No hay sol que al presente la alegría lleve,
solo la duda que en la médula duele.
El despertar se torna en miedo grave.
Si el dolor retorna, ¿cuál será su filo?
La noche el cuerpo en vilo lo abandona.
Aunque la Muerte su presencia asoma,
no cede aún al fúnebre sigilo;
su tiempo no es aún, y se perdona.
Si el cuerpo cede y la dolencia amaina,
la mejoría un pacto no concluye.
No hay garantía que la dicha influya
en este espíritu que en la pena se obstina.
La calma huye y el sosiego excluye.
Habita el alma en temor constante,
la angustia teje un manto que lo oprime.
Cada respiro un miedo que lo redime,
un eco helado, un sentir punzante.
La vida en asedio sutil se dirime.
La hermosa esperanza un mapa le tiende,
promete un mundo donde el sol sí brilla.
Le muestra un puerto en lejana orilla,
un horizonte que la luz defiende.
Mas el recuerdo su quietud mancilla.
El viejo miedo, un intruso severo,
no permite que el alma se abandone.
Una distracción que la paz pospone,
un grillete sutil y prisionero.
El corazón clama lo que no dispone.
JBG 2024

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Alfonso González Pintado (jueves, 06 noviembre 2025 07:49)
Me parece una introducción extraordinaria, de la página, digna de ser utilizada y visitada.
Algo te enviaré Julio.
JBG (jueves, 06 noviembre 2025 10:22)
Gracias Alfonso