Temor latente

 

La herida sana, el cuerpo ya respira,

la ciencia dice: “todo está vencido”,

mas en el alma queda lo inaudito,

un eco oscuro que jamás se retira.

 

La noche cae, y el temor conspira,

silente huésped, nunca del todo ausente;

la sombra vuelve, tenue y persistente,

y en cada pulso el corazón delira.

 

¿Será la paz apenas un engaño?

¿Será el dolor un ciclo que regresa?

No hay certidumbre, sólo fiel escaño,

y cada duda crece y nos atraviesa.

 

Mas vive el hombre, aunque la duda pesa,

con cada día alzando su peldaño,

y en su mirar, la dignidad no cesa,

pues sigue en pie, venciendo al desengaño.

 

JBG 2024